En vivo por la pantalla de América Tucumán, el economista Eduardo Robinson fue directo ante una pregunta que se repite cada inicio de mes: qué puede hacer una familia para sostenerse con aumentos en tarifas, cuotas escolares y gastos cotidianos. Su punto de partida fue realista: no existe una receta única porque “cada uno sabe dónde le aprieta el zapato”. Pero sí planteó una base común para cualquier estrategia: ordenar las finanzas personales.
Robinson describió un escenario donde los incrementos mensuales son recurrentes y el bolsillo los siente de inmediato. Mencionó que, apenas “se abre la persiana del mes”, aparecen subas en servicios públicos, colegios privados y otros gastos habituales, lo que alimenta un clima de preocupación y obliga a ajustar decisiones de consumo.
Ordenar gastos e ingresos es el primer paso
Para Robinson, la recomendación central es clara: controlar y registrar los gastos. Lo llamó el “ABC de las finanzas personales”: saber cuánto se gasta en la semana y en el mes, incluso en consumos pequeños que se acumulan, como un café o una compra imprevista. Señaló que muchas personas no lo tienen claro y viven con un estimativo que cambia mes a mes.
El segundo paso, explicó, es proyectar ingresos. Si se es asalariado con un sueldo relativamente fijo, la estimación es más simple; si los ingresos son variables, se vuelve más complejo, pero igual hay que hacerlo. Robinson remarcó que evitar ese registro por miedo o incomodidad solo suma incertidumbre, y que poner los números sobre la mesa ayuda a tomar mejores decisiones.
Tarjetas: por qué pagar el mínimo puede salir carísimo
Uno de los ejes más contundentes de su análisis fue la advertencia sobre el endeudamiento. Robinson sostuvo que muchas familias están “muy endeudadas” y que gran parte del problema aparece con la tarjeta de crédito. En ese punto, fue específico: pagar el mínimo implica refinanciar, y con tasas altas, el costo se dispara.
Según explicó, cuando se paga solo el mínimo, el resumen siguiente puede llegar “duplicado” porque se acumulan intereses y la deuda anterior prácticamente sigue intacta. En un contexto de tasas elevadas, recomendó ser cuidadoso con el endeudamiento expuesto a intereses.
Si podés ahorrar: diversificar es clave
Para quienes sí tienen un margen mensual, Robinson aconsejó diversificar. Mencionó como alternativas tradicionales el plazo fijo y el dólar, pero también señaló que, si la persona está bancarizada, existen opciones como inversiones desde homebanking, billeteras virtuales o compra de acciones.
Al hablar de asumir más riesgo para buscar mayor retorno, Robinson dijo que hoy miraría especialmente acciones vinculadas a empresas proveedoras de energía. Justificó esa mirada en la “turbulencia internacional” por los conflictos en Medio Oriente y en la posibilidad de que el precio del petróleo siga subiendo. También mencionó que los bancos aparecen “bien posicionados” dentro de ese panorama.
Qué esperar en los primeros meses de 2026
En clave macroeconómica, Robinson anticipó un escenario de alivio inflacionario hacia los próximos meses. Señaló que la inflación de febrero podría ubicarse en valores similares a enero, alrededor de 2,8% o 2,9%, y que luego podría ser “un poco más baja”.
Sin embargo, puso el foco en un límite importante: el salario no le ganaría a la inflación. En el mejor de los casos, dijo, empataría. Por eso, conectó esta idea con su recomendación inicial: ser precavidos con gastos y deudas. Alertó sobre una lógica común en algunos hogares —endeudarse “total con la inflación”— y remarcó que, si el salario no crece por encima de los precios, esa estrategia puede ser peligrosa.